viernes, 25 de diciembre de 2009

Vacaciones de verano: Risas, compañía, relax y "Protocolo de Convivencia de la Gripe A"

Reconozco que hace años que no tenía tanta necesidad de tomarme unos días de vacaciones como la he tenido este verano aunque, de saber cómo iban a terminar éstas, seguro que las habría disfrutado con mucha más prudencia y menor ímpetu.

Un simple dolor de garganta, motivado por los baños intempestivos en piscinas y playas varias, ha sido el culpable (junto a las numerosas presiones de una familia tan pejiguera como la mía) de que me viera envuelta en un trance por el que preferiría no haber pasado, palabra.

Cuando en urgencias descubren que vienes de pasar unos días en otro país, que los síntomas de un simple resfriado no han disminuido en más de cuatro días pese a la ingesta de cócteles de ibuprofeno y paracetamol, que la tos es constante y que, para más INRI, esos síntomas vienen acompañados de unas náuseas terribles que te hacen vomitar... lo tienes realmente jodido. Chaval, te acabas de convertir en un caso de “sospechosa gripe A”. Es entonces, con el corazón en un puño, cuando no sabes si lo que has encajado peor ha sido ser un posible peligro para los que te rodean o los 120 € que los hospitales privados te soplan sólo por hacerte los pertinentes análisis. Para tu información, los seguros privados, sí, esos que pagas todos los meses, no contemplan las pruebas dentro de su cobertura.

En cuestión de segundos parece que tu vida se haya convertido en el guión de un capítulo de “Hospital Central”. Te hacen poner una mascarilla. Te aíslan en una sala hasta la llegada de la ambulancia. Recorres toda la ciudad en tiempo récord y hasta con sirena. Todo el equipo médico te recibe con mascarillas. No entiendes muy bien por qué te llevan a una nueva sala de aislamiento en silla de ruedas si no te pasa nada en las piernas. Te conviertes en claro objetivo de las miradas indiscretas de todos los pacientes y familiares que esperan en el hospital a ser atendidos de sus achaques... Vamos, un auténtico caos.

Unas horas más tarde, después de que el médico te tomara la temperatura por no sé qué vez, concluye lo que tú ya sabías antes de que todo esto empezara y que no has parado de repetir desde el primer momento: Que te has resfriado por estar todo el día en el agua en un país muy caluroso con un 80% de humedad, que no estás embarazada y que la toma de tantos medicamentos te está dejando el estómago hecho polvo.

Señores, no todo se reduce al Virus A-H1N1 y, de reducirse, por favor, no se levanten descaradamente de sus sitios porque alguien con mascarilla se haya sentado cerca ni, aún peor, inventen excusas baratas para no montar en su taxi a una persona que consideran equivocadamente "infectada". El actual "Protocolo de Convivencia" impuesto por el Gobierno propone estas medidas como forma preventiva de la Gripe A, NO como una manera de evitar su transmisión. Cuídense de su vecino que tose en el ascensor o del que les estornuda en la cola del súper, háganme caso, porque hay mayor riesgo de portar el virus en ellos que en los que, por diversas circunstancias médicas de riesgo, debemos llevar una horrorosa mascarilla verde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario